Un gesto lleva a otro, que lleva a otro, que lleva a otro…que lleva a otro, que lleva a otro, que lleva a otro, que lleva a otro, que lleva a otro, que lleva a otro, que lleva a otro, que lleva a otro, que lleva a otro, que lleva a otro, que lleva a otro, que lleva a otro, que lleva a otro, que lleva a otro, que lleva a otro, que lleva a otro, que lleva a otro, que lleva a otro, que lleva a otro, que lleva a otro, que lleva a otro, que lleva a otro, que lleva a otro, que lleva a otro,
Cada hoja de este árbol representa una cadena de gestos viva.
Una cadena de gestos necesita un hilo para no perderse. Ese hilo es una pulsera que pasa de una persona a otra.
Poner en marcha una cadena es ofrecer una pulsera al mundo y dedicarla a alguien. La dedicatoria queda unida a la cadena, incluso cuando la pulsera está al otro lado del mundo.
Las dedicatorias se abrirán después del lanzamiento. Déjenos sus datos: le escribiremos cuando se abran.